24 Jun Gindara salvaje de Alaska saltada
Gindara salvaje de Alaska saltada
Ingredientes
Para el plato
- 600 g de gindara salvaje de Alaska limpia en porciones regulares
- 400 g de verduras para saltear cortadas en tamaño uniforme
- 200 g de tomate cherry
- 250 g de salsa lomo saltado
- 35 ml de aceite de girasol
- 4 g de sal ajustable al gusto
- 0,5 g de pimienta blanca
Para la salsa lomo saltado
- 150 g de cebolla blanca o morada
- 12 g de ajo pelado
- 8 g de jengibre fresco pelado
- 250 g de tomate maduro
- 80 ml de salsa de soja
- 40 g de salsa de ostras
- 20 ml de vinagre de vino blanco
- 35 ml de aceite de girasol
- 2 g de sal ajustable al gusto
- 0,5 g de pimienta blanca
- 8 g de cilantro fresco opcional
Instrucciones
- Cortar la gindara salvaje de Alaska en porciones regulares y secar bien la superficie antes de cocinar.
- Asar los tomates cherry con un poco de aceite y sal hasta que estén ligeramente confitados y con la piel marcada.
- Saltear las verduras a fuego fuerte con aceite de girasol para que queden doradas pero crujientes. Poner a punto de sal y pimienta blanca.
- Marcar la gindara salvaje de Alaska en plancha, brasa o Josper a fuego fuerte, dejando el exterior dorado y el interior jugoso.
- Calentar la salsa de lomo saltado y añadirla al final, evitando hervir en exceso el pescado para no modificar su textura.
Salsa lomo saltado
- Sofreír ajo, jengibre y cebolla con aceite de girasol hasta que empiecen a dorar.
- Añadir el tomate maduro troceado y cocinar hasta que pierda agua y se concentre ligeramente.
- Incorporar la salsa de soja, la salsa de ostras y el vinagre de vino blanco.
- Reducir a fuego medio hasta obtener una salsa sabrosa, brillante y con cuerpo.
- Triturar o colar según el acabado deseado.
- Rectificar con sal, pimienta blanca y, si se desea, cilantro fresco picado al final.
Acabado
- Servir la gindara salvaje de Alaska con las verduras salteadas, tomate cherry asado y salsa lomo saltado. Presentar caliente, con la salsa brillante y sin cubrir completamente el pescado.
• La gindara salvaje de Alaska es delicada y grasa; conviene cocinarla a fuego fuerte y manipularla poco para evitar que se rompa. • La salsa debe quedar intensa pero equilibrada; ajustar la sal teniendo en cuenta la soja y la salsa de ostras.
Notas
Receta cortesía del chef Emilio Ortega.


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